viernes, 2 de abril de 2010

NO VA A LLOVER HASTA OCTUBRE (parte2) por Iván

Paso a informarles que antes de leer este post debe leer con anterioridad la primera parte. Les dejo el link;

http://literariokapasulino.blogspot.com/2010/03/no-va-llover-hasta-octubre-parte1-por.html

A mi entender es bastante llevadero.Saludos y espero les agrade.
Quiero agradecer al Galán del barrio por avisarme de los errores anteriores (que ya corregí), thanks dude.


Las pinturas (3era parte)
Llegamos al primer cajón, estaba perforado por todos lados, incluso salpicado de tierra, señal que varios cañonazos cercanos pero no certeros lo habrían inquietado. A este cajón tampoco lo había notado. Procedí a levantarle la tapa, toda la troupe se asomó a curiosear, esperaban ver ahí un colador humano. Acurrucado en su interior había un joven de casi unos veinte años, se ocultaba tras un lienzo; Estaba vivo pero muerto de miedo, no habría los ojos y no dejaba de temblar. Estaba muy pálido, tan blanco como la sal.
-Joven, si no pinta nada, no le pagaré.- Dijo el General
Todos los demás presentes miraron a otro lado, la vergüenza ajena nos invadió, ¡Cuanta falta de tacto y desconsideración!, el pobre pibe sufría en un estado de shock, tal vez una neurosis de guerra (en esa época no se había acuñado el término pero cuando lo escuche por primera vez, no hice más que recordar al pobre mozalbete acongojado en ese rincón)
-Tal vez cuando se recomponga, pintará… de seguro la batalla le asustó.- Dijo el más normal de los cajetillas que se habían bajado de las “carrozas”.

Seguimos caminando como unos cien metros más, hasta lo que para Luna y para mí era el tercer cajón, para los demás era el segundo, dentro de la caja no había nadie, el pintor se había acomodado con su atril bajo un ceibo a pintar y felizmente daba pinceladas. Totalmente opuesto al joven, este demente parecía haber disfrutado de la sangrienta batalla.
Nos acercamos por detrás, sin ánimo de cortarle su inspiración; notó nuestra presencia se dio vuelta y sonrió. Sin más volvió a pintar.
El General se le acercó miró el cuadro unos segundos y se volvió hacia el grupo de acompañantes y dijo: - Una obra con una calidad impresionante.-
-Impresionante.- dijo Cardozo y siguió tomando nota.
El pintor nos miro y volvió a sonreír, pero el General tenía en su rostro un gesto entre duda y decepción
¿Dónde exactamente estaría yo ahí?-
-Usted no va a aparece en la pintura.-Respondió el pintor
-¡¿Cómo que no voy a aparecer!?- Gritó ofuscado, lanzando un golpe al aire. – ¡¿Para qué se les paga a los pintores si no hacen nada o hacen lo que quieren!?.- La cara se la había puesto roja, las venas del cuello se le habían hinchado demasiado.
Hubo un silencio incomodo. Hasta los heridos y amputados se tapaban la boca para no gritar de dolor. Todos mirando atentos a la situación.
-El dinero que le daré a cada uno de ustedes es equivalente al costo de cinco cañones.-
Luna me susurró al oído:-Son quince cañones, en total hubiésemos tenido cuarenta y dos.-
-Se hubiesen rendido de seguro, no sería necesario tal despilfarro de vidas.- Respondí.
Cardozo nos estuvo leyendo los labios y anotando nuestros diálogos, lo pesqué de reojo. Me incliné hacia Luna y le dije: - A ese lo fondeamos en la laguna.-
-El demente pintor (que no media con que déspota se enfrentaba) dijo orgulloso:- Entienda que tengo grabada en mi mente una escena, la escena más importante de la batalla. Y esa imagen no se borrará.-
-Usted me pinta o lo hago estaquear.-el General se dio vuelta y se marchó; Por mi parte me quedé con mi hombre de confianza a ver las pinceladas, realmente esta persona tenía un don. El cuadro aun sin terminar ya era bueno.
-¿Cual es esa imagen que tiene grabada en la cabeza? ¿Esa que le da tanta inspiración?- Pregunté sutilmente.
-“El final”, la última bala que disparó un gran tirador, que es ese joven.- Dijo señalando hacia las catreras de los enfermos.
-Felipe.-Dije con poco gana.
-Ven acércate joven. Te voy a retratar.- Felipe dudaba, el pintor agrego:-No falló un tiro, es el soldado perfecto.-
-Miré… el General detesta por no decir que odia a Felipe, no lo puede retratar… él no debería estar aquí.-
-¿Por qué no?-
-Por qué no tiene todas las bochas en el juego. ¿Me explico? Si se entera el viejo este, nos hacen estaquear a los tres.-
-¿Por qué no pintás mejor al viejo disparando la última bala y te dejas de joder?-
-Al General lo voy a pintar así de chiquito (haciendo un gesto con los dedos), en un rincón y bien feo lo voy a hacer.-
Estaba asustado, me veía venir una estaqueada de una semana. De repente me pregunté qué habrá sido del General y su sequito. Recordé que a ellos les faltaba ver al último de los artistas, el francés. Si se enteraban de seguro me fusilaban por acumulación de merito.

Corrí tanto como pude y me acerqué sigilosamente. Estaban todos los antes mencionados y más, ¿quiénes? No sabían en ese momento. Pero se encontraban hablando a unos veinte metros del cajón del francés. En ese momento supuse que: todo era una bomba de tiempo. Por lo bajo, rece un padrenuestro. Cardozo lo codeó a Lynch y me señalo con un movimiento corto de cabeza.

Los oligarcas y el negro Betún (4ta parte)
El General habló un rato con un señor muy refinado: Don Juan Uribe Parodi. Era alguien que estaba muy interesado en esta batalla, pues de ganarse la posición compraría esas tierras “limítrofes” a muy bajo costo sin generar sospechas.
-No olvide General… que yo fui a la Gobernación y pague con diez cañones toda esta zona, pero no me compré todos los cadáveres, ni toda esta sangre.- Dije el Titiritero del Gobierno.
-Si, es verdad, deme tiempo para que limpien todo, lo dejaremos impecables.-
-No vayan a enterrar a nadie en este suelo. Del otro lado de la laguna tal vez.- Todos casualmente sincronizados giraron sus cabezas hacia la laguna. A lo que agregó:- En el invierno empezamos a armar los establos y traeremos el ganado para principio de verano. El veintiuno de julio quiero todo impecable.-
El General asintió con una sonrisa.
-Y por favor quite esas letrinas o hágalas quemar.- Dijo señalando al habitáculo artístico del francés.
-¡Esas no son letrinas!, ahí dentro, hice poner tres pintores a retratar nuestra victoria.- Dijo el General a lo que agregó:
-Vayamos a ver que pintó.-
-Se tenía fe.- Dijo el hacendado.
Y nos acercamos en fila india, según el rango o aspiraciones de carácter personal.
Todos rieron, perdón reímos; Fue una risa notoriamente de compromiso, hasta Felipe se hubiera dado cuenta.
-¿Tres pintores ahí adentro?, ¿Tres personas en dos metros cuadrados?-, -En una manufacturera está bien, pero son artistas merecen mejor trato.- Dije este tal Uribe, que cada segundo transcurrido lo quería estrangular más por entendidas razones.
Entre Luna y Cardozo levantaron la tapa y como era evidente no había nadie, solo el lienzo dibujado en carbonilla.
-¿¡Que paso acá!?- Preguntó Lynch que hasta ese momento solo sonreía.
-Usted debería saberlo, usted no me informó nunca de esto y encima no se hizo responsable.- Aproveché con vileza la situación.
-¿Que sabe Usted de esto?- Le interrogó el General enojado.
-Nada. Yo no estaba- Dijo asustado, y yo sonreí por lo bajo.
-¿Que sabe Usted?- Me preguntó bruscamente y se me fue la sonrisa de la cara, me puse pálido.
-Nada.-Dije muy confiado de mi mentira, pero sabiendo que tenía patas cortas.
-¿¡Nada!? ¿Pero si Usted estuvo aquí?- Volvió a la carga. La tortilla se había dado vuelta, ahora yo estaba abajo.
-Si pero… Haciendo cosas más importantes.-
-¿Mas importantes? ¿Otra vez tengo que repetir que no hay cosas más importante que esto!, Miré el papelón que me hace pasar frente a personalidades tan importantes.- Me miró con resignada bronca.
Nadie dijo nada, el silencio se cortó cuando a en ese momento a lo lejos, un grupo de entre ocho o diez llegaron al trote cantando felizmente. El grupo se acercó, eran soldados a mi cargo, traían a una persona atada a un palo como jabalí.
-Un desertor.- aseguró Lynch
-Seguramente lo tiene merecido.- Dijo Cardozo.
Su rostro era irreconocible, su ropa también, había sido golpeado y azotado al viejo estilo romano. Entre tantos moretones y tanta sangre no se reconocían ni los ojos ni los labios. Entre todos se adelantó un soldado negro apodado Betún, (alguien que medía casi siete pies, ciento veinte kilos de puro músculos hechos de levantar medias reses en el saladero) quien dijo con orgullo:-Ya aprendió a no escaparse del Sargento.- Luego mostro sus temibles nudillos llenos de sangre.
Le susurré a Luna en el oído:- El Francés, la puta madre, me van a estaquear.-
Solo respondió:-¡Sacrebleu!
El flácido cuerpo del francés no podía ni moverse, solo pensaba que Betún no dijera nada, nadie había reconocido al pintor. Con Luna le hacíamos gestos de que no hablara más. Pero no fue él quien habló si no la lengua del magullado francés, que parecía inconsciente pero no lo estaba.
-Balbucea tonterías.-Dije quitándole importancia.
El señor Uribe se acerca y dice: -Es el pintor, me está diciendo que es el pintor y que le pegaron.-
El General se acerca a Betún y le interroga, (era cabeza y media más alto que Él): -¿Usted bestia salvaje golpeó al artista?.-
Y lo señalo; Creyendo que era algo bueno: asintió con orgullo y mostrando sus blancos dientes.-
-Y dígame… ¿De qué Sargento supuestamente se escapaba?-
El Negro me señalo, estaba más frito que un huevo, también lo señalo a mi hombre de confianza. Pobre Luna yo lo metí en esto.
-A Usted parece que le gusta mentir.- Y me señalo furioso. – ¿¡Que van a decir en Francia! ¡Qué van a decir en Europa!?-
Se acerca El tal Uribe Parodi: -Sabe usted que yo tengo arreglado la venta a Francia de mil cabezas equinas y mil cabezas vacunas faenadas al año. Mire si se enteran de la brutalidad de nuestros actos. De que somos más barbaros que Atila. Una vergüenza lo que puede pasar si este hombre va a la corte o al parlamento o lo que sea, allá en Paris y cuenta de usted y sus hombres. Puede ser una catástrofe. -
En esos segundos que duraron horas para mi, por no decir días. El general interrumpe ordenando:-Al francés que lo fusilen, diremos que se ahogo en un rio.-
-Que lo fusilen pero no en mi campo.- Acotó el Oligarca U.P.
-Y al negro- No recuerdo quien preguntó.
-No me gustan los negros, que lo fusilen también con el francés.-Dijo el Generalísimo.
- ¿Y el soldado Felipe Retamar?- Acotó Cardozo, que se la tenía guardada, seguro estaba anotado en esa libreta de mierda.
-Ese subnormal fue desterrado del batallón. Se le prohibió permanecer.- dijo el General sorprendido. Cardozo le susurró algo a su sargento. Lynch al oír el mensaje da un paso al frente y con frialdad dice:- Tengo información exacta y confiable que ese engendro que se hace llamar “Felipe el tirador” esta bajo las órdenes del Sargento Aguirre.- El General se gira hacia mi persona y sorprendido me dice: -Te las sabes todas Aguirre ¿eh? Se dio media vuelta:- Bueno Usted con Luna, solos claro está.- Se van a encargar de limpiar lo que fue el campo de batalla, después veré.-

De abril a octubre (Quinta y última parte)
Mientras cargábamos los ya hediondos cadáveres a una carreta para ir a enterrarlos a unas dos leguas y volver para hacer lo mismos con los otros miles, no pude mirarlo a Luna a los ojos, no sabía cómo disculparme, ese castigo era en gran parte culpa mía.
Cuando volvíamos de enterrar los primeros veinte, a lo lejos vemos a dos personas acostadas y a una sentada en un banquito.
El que estaba sentado era Cardozo, los otros (que estaban estaqueados) eran Felipe y el pintor demente.
-¿Que haces acá vos?-Pregunté
-Me han designado a cuidar de estas personas.-
-Ponete ya a cargar finados por que la próxima tumba es para vos.- No dudó en dar una mano. Lo miraba con bronca, Luna mejor ni cuento, nunca vi tanto odio en una mirada.

Cuando casi terminamos de cargar la segunda carreta Luna se detiene y dice: -Cuando llueve ese cañadón (señalándolo, cerca había una zanja que juntaba agua del campo e iba para un arroyo próximo) se hace de una correntada bárbara. Si tiramos los cuerpos ahí den por hecho que terminan en el Océano. Ahora es un hilo de agua pero después se desborda todo.
-Imposible.-Dijo Cardozo, ambos los miramos con mala cara. Lo notó, fue por eso que agregó de inmediato: -La temporada de lluvias ya paso. No va a llover hasta octubre.-

26 comentarios:

lidia dijo...

Ivan es edificante muy edificante, encontrar buenos escritos,poemas relatos,novelas....no me importa catalogar el trabajo de otro,si me importa que ese otro, me haga creer,en espacio y tiempo lo que dice...y yo te digo a vos GENIAL!
todos uds hasta ahora,me parecen mentes brillantes,producto de este pais? no, producto del buen sentir!!!
un abrazo enorme muchas gracias...ah no esperemos hasta octubre,hoy en mi ciudad,llueve!
gracias
lidia-la escriba

salvadorpliego dijo...

Llueve!!! Sí, llueve… En las pinturas llueve por igual.

Genial!!!! Muy bueno. Entretenido y bueno.
Es un buen cuento, definitivamente.
Te felicito.
Cuando publiques, avísame para leerte.

Un fuerte abrazo para ti.

Carla dijo...

Me encantó la segunda parte, en realidad todo el cuento.
Te felicito, Iván, siempre te superas.

Carla dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Belkis dijo...

Fenomenal. Todo el cuento está muy entretenido, no puedes parar hasta terminarlo. Engancha. Tienes talento y futuro.
Un abrazo y enhorabuena, sigue escribiendo.

Alma Mateos Taborda dijo...

Me encantó!! Excelente argumento y secuencialmente perfecto. Te aplaudo! Excelente Iván, realmente atrapante. Un abrazo.

Maria Susana dijo...

Muy bueno Iván, atrapante, valio la pena esperar.
Nos estamos viendo.

beker dijo...

Iván, volviste a lograrlo, tan bueno como la primera; un buen cuento de principio a fin, te felicito. Un abrazo

beker dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Galán de Barrio dijo...

JA!
Muy bueno, genial la frase del final dando sentido al título del cuento!

Me gusta el humor negro, imaginé fílmicamente los avatares de los personajes y las situaciones disparatadas que atraviesan!

muy entretenido

me sorprendió leer mi nombre por ahí arriba, no hacía falta!

Adrisol dijo...

cuánto talento, iván!!

me encantó!!

besosssssssssss

Silvia Beatriz Giordano© dijo...

FELICITACIONES!!! INGRESÁ A http://escobarlarevista Y RETIRA TU PREMIO.
Mención Especialpara los Kapa!: les ganó Lisandro!!!

GOGO dijo...

Ivannnnnnn...!! no defraudaste pa naadaa mi buenn amigooo..!!

maravilla de trabajo el tuyooo...!!

luiito del buenooo el leerteee..!!

mi afecto todito en efectivoooooooooooo...!!

Poetiza dijo...

Ivan, es un gusto leer tu lluvia de letras en este cuento maravilloso. Un placer haberte leido amigo. Besos, cuidate.

jefhcardoso dijo...

Hola! Jefhcardoso me llaman, yo soy un hombre común al que le gusta escribir.
Yo escribo cuentos, poemas e hizo un pequeño homenaje (El Caballero de la Triste Figura) a todos mis amigos que hablan español.
Si me ves voy a estar muy agradecido.
http://jefhcardoso.blogspot.com

Hug: Jefhcardoso/Brasil

el oso dijo...

Una historia muy buena, bien contada y con detalles imperdibles. Como para disfrutarla y saborearla lentamente.
Muy, pero muy buena, Iván.
Abrazos (y más relatos)

MariluzGH dijo...

¡¡Grande, Ivan!! sí que mereció la pena esperar (aunque yo, para no perderme nada de nada volví a leer la primera parte jeje).
Dos abrazos y un beso

Felices Pascuas

SIL dijo...

Me apunto con Mariluz, Iván, y confieso volví a leer la primera parte, para no dejar algo desenganchado en la que seguía.
Te felicito.
No es fácil llevar adelante este tipo de historias extensas sin diluir la atención.
El humor negro y tanta sangre se ven atenuados por instantes por detalles que rayan con un romanticismo extraño.
Como ya te dije, la figura del dibujante en ese contexto me impactó de sobremanera.
Y el final, que resuelve el título, es magnífico.

Muy bueno y lleno de contraluces.
Un abrazo que abarque a toda la tropa.



SIL

Ligia Melo Martínez dijo...

Ivan, aunque lei la segunda parte de tu cuento hace algunos dias, no quise comentar porque queria leer la primera parte y la segunda nueva vez...te aseguro que encontre nuevos matices que hacen de tu cuento una historia muy bien realizada.
Felicidades por tu dedicacion y creatividad!
Regalanos muchos mas!!

Con tinta violeta dijo...

Muy bien Iván. Buena forma de terminar la historia. Es muy entretenida. Saludos.

Paloma.

lidia dijo...

hola Ivan,gracias por tu comentario,en mi blog,avisame cuando este el nuevo capitulo,es excelente tu trabajo, muy muy bueno...
lidia-la escriba


chicos ya habia pedido ayuda en bloger,.en google,nadie me respondio,ni una maquina siquiera,gracias por tratar de ayudarme x ahora continuo con la suscripcion...que se le va a hacer!

B. Miosi dijo...

Es tan grato encontrar relatos tan buenos como este que acabo de terminar de leer, bien escrito, una buena trama, unos diálogos impecables, felicitaciones a Ivan, de veras que me encantó.

Empecé a leerlo con cierto temor, pues por aquí estamos pasando la peor sequía del siglo, (Venezuela) y parecía un título premonitorio.

Besos,
Blanca

anapedraza dijo...

Te felicito por el final. La última frase, es un gran colofón a tu pequeña novela.

He visto mucha crítica a la barbarie, aunque sonreía, estaba ahí.

¡Felicidades de nuevo!

Miguel

calamanda dijo...

Es estupendo y me ha gustado mucho
llegar hasta el final.

Te envío saludos y un cordial abrazo.
Cala.-

beker dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Noelia dijo...

Iván: Como te dije el domingo anterior en el taller, es admirable como enlazas personajes sin perder el hilo de la historia, que se torna interesasnte de principio a fin...
Me gustó mucho
besos!
Noe.