miércoles, 25 de mayo de 2011

Foto. Por Noelia.

Son las tardes de otoño a las que le sacaría una foto.

Doradas, frescas, intactas y bien quietas; Solo… para no sentir al menos por momentos el viento atravesando los haces de luz. Para no pelearme con el pelo cuando se desordena más de lo acostumbrado, para no sentir que te quema la piel bajo la ropa, ni el frío sin ella porque no son suficientes ni las temperaturas bajas ni las altas.

Que el tiempo me torne más indecisa de lo que por naturaleza soy, no es algo a lo que crea poder llegar a acostumbrarme.

Los bichos ni se quedan ni se van, dan volteretas en el aire, desorientados como la mente confundida, cuando necesita respirar pero no viento ni sol ni bichos, si no, motivos para ser feliz y sentir paz, que van mucho más allá del aire.

Me sacaría una foto acostada en un montón de hojas secas, una noche sin viento, con una sonrisa de esas dignas de enmarcar, ni mucho diente ni tanta cara, con los ojos abiertos pero no tanto y los brazos estirados aunque uno solo estaría bien.

El pelo suelto, sin volver a peinar.

5 comentarios:

SIL dijo...

Es divino soñar con inmortalizar los momentos de plenitud.

Un gran abrazo, Noe.

SIL

Miguel Ángel de Móstoles dijo...

¡Los sueños y los pensamientos, si se desean, se cumplen!

Norma Ruiz dijo...

Noelia:
el motivo de nuestros sueños, es el deseo de ser felìz y sentir paz.
Es hermoso Noe lo que escribiste.
me deja una sensaciòn de libertad.
besos gigantes para toditosssssssss

Folhetim Cultural dijo...

Olá passando em seu blog e aproveito para divulgar o meu que se chama Folhetim Cultural. Todos os dias da semana noticiário cultural e nos sábados.
7 da manhã: No café da manhã com poesia
9 da manhã: Palpiteca
11 da manhã: Devaneios do Ranzinza por Roberto Prado
15 horas: Charge de alexandre Costa
17 horas: Chá das 5
19 horas: Charge de Fernando Ferrari
21 horas: A crônica nossa de cada dia por Fernando Ferrari

endereço: informativofolhetimcultural.blogspot.com

Conto com sua visita! Até lá

Narci dijo...

Los días de otoño tienen un sabor que está a cabarllo entre lo melancólico y lo mágico, como si nos permitieran saltar del pasado al futuro y después volver para contarlo sin que el sol nos abrase las ideas ni el frío nos hiele los sentimientos.

Besos