domingo, 12 de septiembre de 2010

Tres Veces Nueve por Lisandro

Pocas veces me ha sucedido
tomar una lapicera y querer escribir
sin saber como encarar tema alguno
y más en cuestiones del sentir,
con demasiadas cosas por decir.
Hoy es día clave para recordar,
hace ya un año que él no está,
se esfumó la presencia terrenal
pero sigue el recuerdo
de aquellos que están lejanos
pero que no nos son ajenos.




Nono, sabes que se anuda la garganta,
que el pecho oprime y se lastima,
que se pierden lagrimas,
que se siente vacío en el alma,
que te nombramos y se presenta
la nostalgia…
Pero igual se sonríe… sonreímos
por lo que nos dejaste.
Legados de experiencias
amurallados en la conciencia
de saber que viviste,
que te conocimos,
que te hiciste parte de cada corazón
y que aunque por un tiempo
no entramos en razón
hoy aceptamos las leyes
regidas por la naturaleza.
La vida es vida
y las condiciones de todo ser humano
tienen que ser cumplidas.
Que es injusta, lo dijimos,
que es tirana, lo decretamos
en el momento de despedida.
No nos explicamos
la falta de presencia sobre la mesa
en toda reunión familiar
el decir Godoy
y aceptar que no estarás
en la puerta, impaciente,
esperando la llegada de cada integrante.



De padre inmigrante,
de madre criolla,
de un paso doble,
de un tango llorón.
De un pueblo poco habitado,
de una casa alta,
de anécdotas ricas,
de los asados costumbristas.
Las boinas siguen colgadas,
tus rosas plantadas, hoy marchitas.
De la juventud en la marina,
de la caracterizada rebeldía,
de los cigarros armados,
de tus silencios sabios,
de tus frases sencillas y justas.
De tu biblioteca con enciclopedias.
De los cumpleaños y fiestas,
de tus bromas dispuestas,
de esa carcajada particular,
de esa mirada que hoy sigue
observando mi interior,
ojos caídos por los años
delatando tus experiencias
en el brillo nostálgico y pícaro,
De tu quinta y del cantar de tus pájaros,
de las únicas ocurrencias
que a nosotros, familia, no nos ocurría.
De tu generosidad,
de tu lento andar,
de tu lugar en ese banco,
de la pose en la silla
buscando la comodidad.
Hombre franco, de principios
de caprichos, de verdad.


Tus palabras se decretaron:
en tu casa naciste
y en ella te fuiste.
Tiempo antes dijiste
que iba a hacer en un día especial.
Quizás la sugestión me pueda.
Tres veces nueve hoy quedan
en tus palabras y en mi escuchar.
Pero más me quedan
en los enredos de mi conciencia
los recuerdos ya mencionados
y el saber que siempre vas a estar.
Si me reprocho a mi mismo
es no haber dicho cuanto te quería.
Hoy resalto lo mucho que TE QUIERO
y con nostálgica sonrisa
el saber que no te voy a olvidar.

18 comentarios:

Stanley Kowalski dijo...

Antes que nada un placer volverte a leer amigo!

Me encantó este homenaje, muy sentido por cierto, a un ser tan querido para vos. Lo has expresado con el alma.

Abrazos y buen lunes!

Pedro Aros Castro dijo...

Hermoso homenaje-recuerdo para esa persona que fue ocupó un importante lugar, un placer, felicitaciones
saludos

anapedraza dijo...

Un precioso homenaje, muy bien escrito y sentido, estoy emocionado después de leer.

Saludos a todos los miembros y un abrazo.

Miguel

SIL dijo...

Siempre van a estar.
Es tarea de los poetas, que esa evocación permanente sea hermosa.

Se cumple con este poema, Lichi.

Un beso grande a todos

SIL

Carla dijo...

Ay Lichi... me hiciste llorar...
Los abuelos son GRANDES, que ocupan un lugar muy profundo en nuestro corazón para siempre

Epístola Gutierrez dijo...

Es muy emotivo lo que escribiste.
Un beso.

MariluzGH dijo...

Tú -con tus versos- lo has convertido en eterno, amigo. Has dejado marcadas sus huellas en otras tierras y no me cabe la menor duda de que ese amor también irá creciendo con los años.

Hermoso homenaje ¡bravo!

abrazos emocionados

Con tinta violeta dijo...

La gente que amamos no muere nunca, ya que la llevamos con nosotros. Precioso homenaje!!!
Abrazos!!!

Lasosita dijo...

Siempre en el recuerdo... los llevamos.

Nos habitan...

Un abrazo, Lisandro!

beker dijo...

Expresaste con todo el sentimiento el vacio que dejan los seres queridos... un abrazo enorme amigo

Ignacio dijo...

Suele pasar que cuando se recuerda a un ser querido y uno encara la pluma y el blog, que ha de darle testimonio, las palabras van surgiendo solas, pareciesen sacadas del recuerdo de los más sentido.
Un homenaje que no deja duda alguna de lo querido.
Solo falta pensar si un día se volverán a encontrar, o tal vez se hablen a diario, pero éste es otro tema....


Un abrazo.

El ave peregrina dijo...

Recuerdos,lembranzas como decimos en mi Galicia, bello homenaje a esa persona que llevas en el corazón y que seguro, segurísimo ese TE QUIERO, ya lo escuchó.

Un abrazo,Carla.

Facebook dijo...

Clara Gescovich: Precioso... alguien descargó el alma en este poema, y así se lo siente.

Belkis dijo...

Gran vacío el que nos dejan los seres que ya se fueron, pero la vida sigue y al menos su recuerdo nos da fuerzas para continuar.
Te dejo un saludo para ti y para Carla especialmente

Alma Mateos Taborda dijo...

Un impecable y sentido homenaje. Tan bello como conmovedor. Felicitaciones! Un abrazo.

Facebook dijo...

Naty Julca: Muy lindos estos versos, Lisandro.
¡Felicitaciones!

Pablo Iván Ríos dijo...

Impresionante, Lisandro! Abrazos!!!

lidia dijo...

ay precioso hermoso!me llena el alma...compañero,no vi mas un comentario en mi blog,tuyo,debido seguramente,por falta de tiempo...sería interesante,k pasaras, de vez en cuando...yo te tengo como seguidor...mi blog no se si se ve o no, tiene problemas con el feed, que traté de arreglar con la ayuda de Salvador Arnau, el de boherase...hice todo lo que recomendó,pero no se si existo..
yo si, digo el blog
un abrazo inmenso peque,tenes un talento!!!!
lidia-la escriba