sábado, 2 de agosto de 2008

Indecisa

Cansada, subió la escalera, para encontrarse con ella misma
Escalón por escalón, arrastro sus pies pesados, cansados.

Sabía, sabía muy bien, que tenia que abrir la puerta
No quiso, no quiso saber, y se dio la vuelta.

Aliviada, bajo la escalera, para esconderse de ella misma
Escalón por escalón, apuro sus pies livianos.

La puerta, la puerta entreabierta, la esperaba abajo
Sabía, sabía muy bien, que tenia que cruzar.

Miraba, con fuerte concentración el temible picaporte
Miraba, con fuerte convicción, que no iba a ser tan fácil

No pudo, no pudo aunque quería, cruzar esa puerta
Con la mirada perdida, se dio vuelta y se sintió cansada.

Cansada, subió la escalera, para encontrarse con ella misma.

1 comentario:

Sil dijo...

Nuestro yo, el enemigo más temido.
Es toda una clase de psicología tu poesía.
No me he encontrado conmigo misma muchas veces,y cuando lo he hecho, he corrido lejos !!!!!!

Tarde o temprano, me amigaré con esa enemiga histórica (tenemos mucho en cómún...ja)

Poema Precioso, reflexivo y preciso.
Un beso